top of page

Cuando nada de lo que haces te parece suficiente: la trampa del perfeccionismo



Hoy les quiero hablar de algo que a veces pasa desapercibido pero que puede ser un gran problema… se trata del perfeccionismo paralizante.


Justo ayer escuchaba un podcast muy interesante sobre la importancia del minimalismo emocional (ya escribiré otro artículo sobre este tema), y allí mencionaron brevemente esta tendencia al perfeccionismo extremo que es contraproducente y puede ser muy perjudicial para nuestra salud emocional.


Si bien es cierto, tener cierto nivel de autoexigencia y autodisciplina puede ser muy positivo a la hora de lograr nuestras metas y rendir efectivamente en nuestro trabajo. Sin embargo, cuando caemos en la rigidez y el perfeccionismo extremo, podemos crearnos muchos problemas que además pueden afectar nuestro entorno y nuestras relaciones.


Recuerdo como si fuera ayer cuando, hace más de 25 años, mi terapeuta me dijo que uno de los desencadenantes de mi depresión clínica fue mi perfeccionismo y mi nivel de autoexigencia. Algo que yo consideraba “positivo” resultó ser muy nocivo para mí. 😳


Cuando el perfeccionismo significa que preferimos: no terminar algo si no está perfecto, o comenzar y recomenzar algo mil veces hasta que esté perfecto, o simplemente no iniciar algo porque no estamos “perfectamente” listos o porque las condiciones “no son perfectas” Quiere decir que tenemos un problema…


Años después recuerdo también que cuando tomaba clases de fotografía profesional en Nueva York, uno de mis profesores me llamó la atención porque no había enviado un trabajo y estaba muy cerca de la fecha límite. Yo le expliqué que ya lo había hecho, no una sino ¡seis veces!, pero que todavía no me parecía que estaba como debía estar…😬


Al escucharme decir esto, me pidió que le enviara en ese instante la última versión que había hecho y me dijo algo que se me quedó grabado: “Don't let the perfect be the enemy of the good.” Que en español se traduce algo así como:


“No dejes que lo perfecto te impida hacerlo bien”


No se imaginan cuánto me costó enviar mi último trabajo, pues consideraba que aún podría mejorar… y ese ha sido mi eterno problema: creer que todo siempre puede mejorar.


Y aunque eso tiene un fondo de verdad y puede ser positivo, cuando ese pensamiento te impide avanzar, ya no es un pensamiento útil, se torna un pensamiento extremo que no te va a permitir lograr tus metas, crecer, avanzar y mejorar.


El perfeccionismo se vuelve paralizante y, en lugar de ayudarte a crecer y mejorar, te estanca y te achica.


Qué ironía…


Yo era perfeccionista para ser cada día mejor, pero ese mismo perfeccionismo me impedía crecer.


Lo que me hace pensar en una frase sabia de una de mis mentoras de crecimiento personal:


“Toda virtud en extremo se convierte en defecto”


La moderación es la clave.


Por eso, si sientes que algo de esto resuena contigo, quiero recordarte tres cosas:


  • El error y el fracaso son tus mejores maestros.

  • La perfección al 100 % no existe.

  • Más vale algo hecho que algo perfecto (que nunca se hará).


Al soltar el perfeccionismo, te permites ser humana e imperfecta, y eso es profundamente liberador.


Volviendo a mi terapeuta y lo que me dijo sobre mi depresión, me lo explicó más o menos así:


Por tu perfeccionismo extremo, tienes una autoexigencia tremenda y nunca logras llenar tus expectativas porque son demasiado grandes. Al no hacerlo, sufre tu autoestima. Te consideras incapaz, inútil, buena para nada, y tu mente te lo dice todo el tiempo. Esa baja autoestima es un elemento clave en tu depresión.


Sin hablar del estrés que me producía no “lograr” las cosas como lo esperaba, ni del valioso tiempo y la energía que perdía al repetir las cosas una y otra vez porque no estaban “a mi gusto” (es decir, no estaban perfectas bajo mis estándares extremos).


Pero, no creas que por entenderlo cambió mi tendencia.... han pasado años y he vivido muchos procesos que me han ayudado a mantener mi perfeccionismo bajo control... porque no basta "entender" ciertas cosas, o que te las digan una y otra vez.... es necesario un trabajo interno profundo y consciente.


Si a pesar de esforzarte y poner todo de tu parte, a menudo te dices que lo que haces no es suficiente, o que tú no eres suficiente para tal o cual cosa… Es posible que seas presa de un perfeccionismo paralizante, que no te permite avanzar a un ritmo humanamente aceptable y normal.


Si esto resuena contigo, recuerda que:


Tus pensamientos no te definen… los puedes cambiar y optimizar 😉


Dentro de poco estaré abriendo las puertas de mi programa CRAC, donde aprenderás a entender mejor tu mente, aquietarla y entrenarla para que ¡trabaje para ti y no en tu contra!


Si te interesa, sígueme en redes: @yogaconsusana para no perderte el lanzamiento.


Que tengas un hermoso día.🤗

Con cariño,

Susana 🌷

¿Te gustaría seguir profundizando en este camino de crecimiento personal y bienestar?


Cada semana comparto reflexiones, herramientas y recursos prácticos en mi blog para ayudarte a cultivar una vida más consciente, plena y alineada con tu esencia.


🌀 Suscríbete a mi newsletter para recibir directamente en tu correo:

  • Las nuevas publicaciones del blog

  • Ejercicios y prácticas para tu bienestar

  • Novedades, talleres y contenido exclusivo


👉Suscríbete aquí Es gratuito, y puedes darte de baja en cualquier momento.


Gracias por estar aquí. Que tu camino hacia una vida plena sea siempre guiado por el amor, la coherencia y la consciencia.




Comentarios


  • Whatsapp
  • Telegram
  • Instagram
  • Facebook
  • LinkedIn
  • YouTube
bottom of page